jueves, 2 de mayo de 2013

Emilia Benito "La Satisfecha"

Emilia Benito Rodríguez, conocida como La Satisfecha, nació en La Unión, Murcia, alrededor de 1890 y murió en Méjico en 1960.
Es una de las dos grandes intérpretes flamencas nacidas en dicha ciudad, siendo la otra Conchita la Peñaranda. Gozó de gran popularidad, con contratos por toda la geografía nacional. Hija de un humilde barbero, Joaquín Benito "El Satisfecho" su arte comienza a manifestarse en los cafés cantantes de su ciudad natal y de Cartagena, cuando la minería experimentaba gran auge económico entre 1880 y 1920. Las escasas fotografías de la época dan idea de su gentil figura.
Hacia mediados del siglo XIX, al cundir la voz de la riqueza minera de los montes de La Unión, Sierra de Cartagena, multitud de emigrados de las Alpujarras o de Almería traían consigo sus cantos de labor como la malagueña, la trilla, la siega o la madrugá. Emilia Benito crea su propia variante de cartagenera, que ella llamaba "emiliana."
Junto a contemporáneas como Pastora Imperio, Emilia Benito representó una temprana reacción castiza a la moda del afrancesado cuplé, género que dominaría la escena de las variedades madrileñas hasta la década de los años 1920.
Artista versátil, fue cantaora de flamenco y cantes de Levante, tonadillera, intérprete de jota y del más amplio repertorio folklórico español, incluyendo la folía canaria. Fue una de las primeras artistas en grabar en disco de pizarra, con lo que pudo difundir su personalísimo estilo y marcarlo para otras figuras del flamenco; ello se ve en referencias discográficas de las marcas Odeon o Pathé de 1914 y 1915, en las que consta que la célebre Niña de los Peines canta "por palo de taranta" al "estilo de Emilia Benito, la Satisfecha", incluyendo el tema de "La Grabiela", con el que Emilia se hiciera famosa:
Corre y dile a mi Grabiela,
que voy pa las Herrerías;
que duerma y no tenga pena,
que antes que amanezca el día
ya estaré yo en Cartagena.
Antes de dejar La Unión, sostienen algunos, había tenido amores con el célebre Antonio Grau Dausset, hijo del no menos grande "Rojo el Alpargatero."
Grabó en Asturias numerosos temas de la región con los compositores Llaneza, Martínez Abades y Baldomero Fernández. De este último interpretó el tema "Torna la gocha".
En 1912 dio un recital con gran éxito en los Jardines del Retiro, donde cantó su creación "El campanero".
En 1917 viajó a Buenos Aires como cantora de jotas, formando parte del espectáculo en honor de Manolita Rosales, quien se despedía de la ciudad. Junto a ""la Satisfecha"" actuaron, entre otros, el dúo Carlos Gardel y José Razzano y las tonadilleras Antonia Costa y Teresita Zazá.
En 1919 se halla en Tenerife, donde da un recital de jotas, isas y folías en el Parque Municipal de Santa Cruz.
En febrero de 1920 actuó en el "fin de fiesta" del Circo Price de Madrid, tras la zarzuela de Asenjo Barbieri "Jugar con fuego".
Comprometida con las causas sociales, en sus regresos a La Unión organizaba, en el Salón Condal, funciones extraordinarias en beneficio del Hospital de Sangre, donde se amparaban tullidos, pobres y mineros enfermos sin recursos.
Con anterioridad a la Guerra Civil Española emigró a Méiico, donde continuó actuando como folklorista española por algunos años. Al iniciarse la década de los 30 llega al Teatro Independencia de Monterrey, llevando en su Compañía a los cómicos aún noveles Estanislao Shilinsky, Mario Moreno "Cantinflas", las hermanas Olga y Sofía Ivanova y la cupletista colombiana Sofía Álvarez.
En la capital mexicana falleció en un asilo de ancianos, sumida en la pobreza y el olvido. Un célebre tabernero de la ciudad de La Unión, Antonio Pagán, impulsor del arte flamenco, había querido organizar una colecta para repatriarla, iniciativa sin éxito en aquellos años de escasez económica. Al parecer, la misma cantante también era renuente a volver.

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